Recibir una demanda no significa que la persona perderá inmediatamente sus bienes, pero sí implica que comenzó un procedimiento judicial y que pueden estar corriendo plazos breves para defenderse.
La peor decisión suele ser guardar los documentos y esperar.
Paso 1: identifique quién realizó la notificación
Revise si los documentos fueron entregados por:
- Un receptor judicial.
- Un funcionario del tribunal.
- Otra persona sin calidad para practicar notificaciones.
Un correo, llamada telefónica o mensaje de una empresa de cobranza no necesariamente equivale a una notificación judicial válida. Sin embargo, tampoco debe descartarse sin revisar la causa.
Paso 2: conserve todos los documentos
Guarde y fotografíe:
- Copia de la demanda.
- Resolución del tribunal.
- Mandamiento de ejecución y embargo.
- Cédula o acta de notificación.
- Copia del pagaré o título.
- Información entregada por el receptor.
- Fecha y hora en que recibió los documentos.
No escriba sobre los originales ni los entregue a terceros sin conservar una copia completa.
Paso 3: consulte la causa en el Poder Judicial
Ingrese a la Oficina Judicial Virtual con su ClaveÚnica y revise:
- Rol y tribunal.
- Fecha de presentación.
- Nombre del acreedor.
- Monto demandado.
- Estado de la causa.
- Cuaderno principal.
- Cuaderno de apremio.
- Actuación de notificación.
- Requerimiento de pago.
- Solicitudes de embargo o retiro.
Verifique también si existen otras demandas que no hayan sido informadas.
Paso 4: determine el tipo de procedimiento
Las demandas por deudas pueden tramitarse de distintas formas:
- Juicio ejecutivo.
- Juicio ordinario.
- Procedimiento monitorio.
- Cobro hipotecario.
- Cobro prendario.
- Cobranza laboral o previsional.
El plazo y las defensas cambian según el procedimiento. No debe utilizarse un modelo genérico sin revisar el título y la demanda.
